Cambio Regulatorio en Latinoamérica 2026: El Nuevo Cumplimiento
América Latina está atravesando un cambio silencioso que ya está afectando la forma en que las organizaciones operan, toman decisiones y gestionan sus riesgos.
El cumplimiento normativo dejó de ser una función de soporte. Hoy se ha convertido en el principal riesgo estructural para las empresas de la región.
De acuerdo con el Estudio de Gestión de Riesgos 2026 de Pirani, el 47,4% de los profesionales identifica el cambio regulatorio como la mayor amenaza para sus organizaciones

Tabla de contenido
- El cambio regulatorio como riesgo estructural
- El efecto multiplicador del incumplimiento
- Inteligencia artificial y disrupción digital: el segundo horizonte crítico
- Tecnología regulatoria como infraestructura estratégica
- Emergencia climática y sostenibilidad: del discurso voluntario a la obligación fiscalizable
- Reforma profunda en protección de datos: el caso de Colombia
- Geopolítica y cumplimiento transfronterizo
- Qué debe tener un software de gestión de riesgos en el nuevo entorno regulatorio
- Cultura de responsabilidad demostrada
- Errores estratégicos que están debilitando a las empresas
- 2026: el año de la madurez regulatoria
- El nuevo horizonte es estratégico
Este dato es importante, el riesgo ya no está únicamente en lo externo -como la volatilidad económica o los eventos geopolíticos-. Está en la capacidad interna de adaptación. Las empresas están implementando normas en ciclos cada vez más cortos, mientras enfrentan mayor exigencia regulatoria y supervisión basada en evidencia.
El nuevo horizonte regulatorio no se caracteriza por una norma específica. Se caracteriza por la velocidad del cambio, la profundidad de la supervisión y la exigencia de trazabilidad real.
Este especial analiza qué está cambiando en América Latina, cómo estos cambios impactan la gestión de riesgos y qué implica esto para las organizaciones que hoy están evaluando fortalecer su modelo de cumplimiento.
El cambio regulatorio como riesgo estructural
De función administrativa a riesgo estratégico
Durante años, el cumplimiento normativo fue gestionado como una obligación operativa. Manuales actualizados, matrices de riesgos, revisiones periódicas y controles documentales eran considerados suficientes.
Ese modelo ya no responde al entorno actual.
El informe regional evidencia que el cumplimiento ha dejado de ser un proceso aislado y se ha convertido en un riesgo estructural que impacta simultáneamente:
- La tecnología
- Los procesos internos
- La reputación corporativa
- La continuidad del negocio
La diferencia clave es que el regulador también cambió.
El nuevo paradigma de supervisión: evidencia y trazabilidad
Para 2026, la evaluación regulatoria se basa en la práctica real y en la capacidad de demostrarla
El regulador ya no se limita a revisar documentos. Ahora examina:
- La trazabilidad de las decisiones
- La efectividad de los controles activos
- La identificación clara de responsables
- La evidencia de monitoreo continuo
Este cambio implica una transición desde el cumplimiento declarativo hacia el cumplimiento demostrable.
En este contexto, la gestión manual de riesgos se convierte en un punto débil. El uso de hojas de cálculo presenta limitaciones críticas:
- Ausencia de control de versiones
- Dificultad para auditar modificaciones
- Alto riesgo de errores humanos
Cuando la supervisión exige evidencia en tiempo real, las herramientas fragmentadas dejan de ser suficientes.
El agotamiento operativo como riesgo emergente
Otro fenómeno relevante es el desgaste organizacional.
Las empresas apenas terminan de implementar una norma cuando deben adaptarse a la siguiente
Este ciclo continuo genera:
- Sobrecarga en equipos de cumplimiento
- Implementaciones parciales
- Pérdida de coherencia en los controles
- Reducción de la efectividad del sistema
El riesgo, entonces, no está únicamente en la sanción. Está en la pérdida de control estructural.

El efecto multiplicador del incumplimiento
El incumplimiento normativo ya no opera como un riesgo aislado. Funciona como un amplificador de otros riesgos críticos.
Ciberseguridad
Las nuevas regulaciones exigen reportes inmediatos ante incidentes de seguridad
Un evento tecnológico puede transformarse rápidamente en un incumplimiento regulatorio si la organización no demuestra:
- Detección oportuna
- Protocolo de respuesta
- Registro trazable de acciones
La frontera entre riesgo tecnológico y riesgo regulatorio es cada vez más difusa.
Continuidad del negocio
Las sanciones pueden derivar en la pérdida de licencias operativas
Esto convierte al cumplimiento en un componente directo de la estrategia de continuidad. La gestión regulatoria ya forma parte de la resiliencia empresarial.
Reputación e inversionistas
Los hallazgos regulatorios afectan la confianza de inversionistas y clientes
En un entorno donde los criterios ESG, la transparencia y la gobernanza son factores de evaluación constante, un incidente regulatorio tiene efectos financieros indirectos que superan el valor de la multa.
Inteligencia artificial y disrupción digital: el segundo horizonte crítico
El informe identifica a la inteligencia artificial como el segundo riesgo más relevante a tres años, sólo detrás de la ciberseguridad
La transformación digital avanza con rapidez, pero en América Latina enfrenta desafíos estructurales.
Brecha tecnológica
Muchas organizaciones aún carecen de infraestructura digital robusta
Esto incrementa el costo de adopción tecnológica y limita la capacidad de automatización de controles.
Escasez de talento híbrido
Existe una falta de profesionales que combinen conocimiento regulatorio con competencias tecnológicas
La gestión moderna de riesgos exige perfiles capaces de integrar cumplimiento, análisis de datos y automatización.
Nuevos riesgos derivados de la IA
La inteligencia artificial puede agravar:
- El fraude
- El robo de información
- Los sesgos en decisiones automatizadas
Esto impulsa nuevas discusiones regulatorias y aumenta la exigencia de responsabilidad demostrada.
Tecnología regulatoria como infraestructura estratégica
El entorno descrito conduce a una conclusión clara: la gestión de riesgos requiere tecnología especializada.
El informe destaca la necesidad de adoptar herramientas de RegTech que permitan
- Automatizar controles
- Implementar monitoreo continuo
- Evaluar riesgos en tiempo real
- Generar auditorías predictivas
La cultura de cumplimiento basada en evidencia exige sistemas capaces de consolidar información, generar trazabilidad y facilitar reportes ejecutivos.
En este escenario, la decisión ya no gira en torno a si se debe digitalizar la gestión de riesgos. La pregunta estratégica es cómo hacerlo de forma integrada y sostenible.

Emergencia climática y sostenibilidad: del discurso voluntario a la obligación fiscalizable
Durante la última década, la sostenibilidad ocupó un lugar relevante en los informes corporativos. Sin embargo, en el periodo 2025-2026 se consolida como un frente regulatorio formal.
El riesgo ambiental ha escalado del puesto 12 al 6 en las prioridades de auditoría para los próximos tres años en América Latin
Este cambio no es simbólico. Es estructural.
Impacto económico real
Latinoamérica alberga 13 de los 50 países más vulnerables a las crisis climáticas. Solo en 2023, los fenómenos extremos afectaron a 11 millones de personas y generaron pérdidas por 20 mil millones de dólares
Estos datos explican por qué los reguladores están elevando la exigencia en:
- Reportes climáticos
- Evaluación de impacto ambiental
- Gestión de riesgos físicos y de transición
El riesgo climático ya afecta variables financieras concretas:
- Incremento en primas de seguros
- Restricciones en la concesión de créditos
- Evaluaciones sobre disponibilidad de recursos como el agua para nuevos proyectos
De voluntario a obligatorio
Se observa una transición clara: las medidas de sostenibilidad dejan de ser voluntarias y se convierten en informes obligatorios y fiscalizables
Esto implica:
- Mayor trazabilidad de datos ambientales
- Integración del riesgo climático en la matriz corporativa
- Participación activa de la alta dirección
Para una organización en etapa de decisión tecnológica, este frente exige sistemas que integren riesgos ambientales con riesgos operativos y regulatorios en un solo marco.
La fragmentación ya no es viable.
Reforma profunda en protección de datos: el caso de Colombia
Uno de los cambios regulatorios más concretos para 2025 es la actualización del régimen de protección de datos en Colombia.
Ante el Congreso se presentaron los Proyectos de Ley 214/2025 y 274/2025, que buscan reformar la Ley 1581 de 2012
La reforma propone ajustes significativos.
1. Ámbito extraterritorial
Las obligaciones incluirían a responsables no domiciliados en Colombia, quienes deberán designar un representante en el país
Esto amplía el alcance del cumplimiento y aumenta la presión sobre empresas con operaciones internacionales.
2. Nuevos derechos para los titulares
Se incorpora:
- Derecho a la portabilidad de datos
- Derecho a no ser objeto de decisiones automatizadas
Estos cambios impactan directamente la gestión de inteligencia artificial y automatización.
3. Responsabilidad demostrada
Se integran principios de privacidad por diseño y por defecto
Esto exige que la protección de datos esté incorporada desde la arquitectura del sistema, no como un ajuste posterior.
4. Régimen sancionatorio reforzado
Las multas podrían alcanzar hasta el 5% de los ingresos operacionales anuales y contemplar el cierre definitivo en caso de reincidencia
Este nivel de sanción transforma la protección de datos en un riesgo financiero estratégico.
Para las organizaciones, esto significa que el cumplimiento en datos personales debe integrarse a la gestión de riesgos corporativos, con evidencia trazable y controles automatizados.
Geopolítica y cumplimiento transfronterizo
El entorno regulatorio regional también está influenciado por factores geopolíticos.
La segunda administración de Donald Trump en Estados Unidos introduce cambios que afectan a empresas latinoamericanas con intereses en Norteamérica
Riesgo laboral y migratorio
El endurecimiento de visas y procesos de deportación obliga a rediseñar la gestión de talento internacional y fortalecer mecanismos digitales de verificación
Compliance financiero y exposición internacional
Una posible relajación de regulaciones como FATCA podría aumentar la exposición a socios de alto riesgo.
Esto exige que las empresas latinoamericanas fortalezcan sus controles de lavado de activos para mantener acceso a mercados globales.
Desconocimiento de normativas extraterritoriales
Solo el 30% de las empresas colombianas comprende normativas críticas como la FCPA o las sanciones de la OFAC
Este dato revela una brecha preocupante.
El cumplimiento ya no es local. Es transfronterizo.
Las organizaciones necesitan visibilidad integral sobre sus riesgos regulatorios en múltiples jurisdicciones.
Qué debe tener un software de gestión de riesgos en el nuevo entorno regulatorio
El entorno 2025-2026 exige algo más que digitalizar matrices.
Cuando el regulador audita evidencia y trazabilidad, la herramienta que soporte la gestión de riesgos debe responder a cinco capacidades esenciales.
1. Trazabilidad completa de decisiones
Cada riesgo debe permitir identificar:
- Responsable asignado
- Fecha de evaluación
- Cambios realizados
- Controles implementados
- Evidencia adjunta
La trazabilidad ya no es un valor agregado. Es un requisito de supervisión
2. Monitoreo continuo
El informe regional destaca la necesidad de automatizar controles y aplicar monitoreo continuo (Continuous Compliance Monitoring)
Esto implica que el sistema pueda:
- Generar alertas automáticas
- Actualizar indicadores en tiempo real
- Detectar desviaciones sin esperar auditorías periódicas
En un entorno de cambio regulatorio acelerado, el monitoreo trimestral resulta insuficiente.
3. Integración de múltiples frentes de riesgo
El cumplimiento actual abarca:
- Regulación financiera
- Protección de datos
- Ciberseguridad
- Sostenibilidad
- Riesgos transfronterizos
La fragmentación entre sistemas genera puntos ciegos. El software debe consolidar todos los frentes en una única arquitectura de riesgo.
4. Capacidad de adaptación normativa
Dado que las empresas enfrentan ciclos regulatorios cada vez más cortos, el sistema debe permitir:
- Actualizar matrices de riesgo con rapidez
- Modificar controles sin rediseñar procesos completos
- Escalar a nuevas jurisdicciones
La agilidad regulatoria se convierte en una ventaja competitiva.
5. Reportes ejecutivos para junta directiva
El modelo del IIA muestra que los riesgos están influenciados por presiones financieras, políticas y sociales
La alta dirección necesita:
- Tableros claros
- Indicadores accionables
- Escenarios de impacto
El software debe traducir complejidad técnica en decisiones estratégicas.
Cultura de responsabilidad demostrada
El informe regional insiste en un concepto clave: responsabilidad demostrada
Este principio implica que la organización pueda probar que:
- Identifica sus riesgos
- Implementa controles adecuados
- Monitorea su efectividad
- Ajusta cuando detecta desviaciones
La cultura cambia cuando la evidencia es parte del día a día.
Ya no se trata de preparar documentos antes de una auditoría. Se trata de operar con evidencia permanente.
Errores estratégicos que están debilitando a las empresas
A partir del análisis del panorama regional, se identifican patrones comunes:
1. Tratar el cambio regulatorio como evento aislado
El cambio es constante. Gestionarlo como proyecto puntual genera brechas acumulativas.
2. Mantener gestión manual fragmentada
Las hojas de cálculo presentan limitaciones críticas en control de versiones y auditoría
En entornos de alta supervisión, estas limitaciones se convierten en exposición regulatoria.
3. Separar cumplimiento de estrategia
El cumplimiento impacta continuidad operativa, reputación e inversión
Cuando no está integrado en la planeación estratégica, la organización reacciona en lugar de anticipar.
4. Subestimar riesgos extraterritoriales
Solo el 30% de las empresas colombianas comprende normativas críticas como FCPA u OFAC
La expansión internacional exige una visión global del cumplimiento.
2026: el año de la madurez regulatoria
El panorama 2025-2026 no describe una crisis temporal.
Describe una transformación estructural.
El cambio regulatorio lidera la agenda de riesgos
La ciberseguridad mantiene su presión constante
La inteligencia artificial introduce nuevas obligaciones
El riesgo climático asciende en prioridad
Las reformas en protección de datos elevan sanciones
La geopolítica redefine el cumplimiento transfronterizo
El entorno exige madurez.
Madurez significa:
- Sistemas integrados
- Evidencia continua
- Decisiones basadas en datos
- Gobernanza alineada con tecnología
El nuevo horizonte es estratégico
El entorno regulatorio en América Latina ha cambiado de naturaleza. El desafío ya no radica únicamente en interpretar una norma o cumplir un requisito puntual, sino en desarrollar la capacidad organizacional para gestionar cambios constantes con agilidad, trazabilidad y consistencia.
El periodo 2025-2026 confirma que el cumplimiento tiene efectos directos sobre la continuidad operativa, la reputación corporativa, el acceso a mercados internacionales y la confianza de inversionistas. En este contexto, deja de ser una función secundaria para convertirse en un componente estructural de la estrategia empresarial.
Las organizaciones que integren tecnología especializada, gobierno corporativo sólido y una cultura orientada a la evidencia estarán en mejor posición para anticipar ajustes normativos y responder con eficiencia. Aquellas que mantengan procesos fragmentados o dependientes de controles manuales enfrentarán mayores niveles de desgaste operativo y exposición regulatoria.
La gestión de riesgos entra así en una etapa de mayor madurez. Más que un mecanismo de defensa frente a sanciones, se consolida como un sistema que articula cumplimiento, tecnología y dirección estratégica para sostener el crecimiento en un entorno de cambio permanente.
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