Cultura de Gestión de Riesgos: clave para afrontar el 2026
Por Escuela de Gestión de Riesgos el 3 de febrero de 2026
En 2026, el problema de las organizaciones en Latam no es la falta de metodología. Hay matrices, hay mapas de calor y hay manuales. El problema es que, a menudo, todo eso es letra muerta.
Las empresas no fallan porque no sepan identificar un riesgo; fallan por falta de cultura.
La cultura de riesgos no es un documento que se firma al entrar a la empresa. Es lo que sucede cuando el auditor no está mirando: es bloquear la pantalla al levantarse, es dudar antes de abrir un adjunto extraño y, sobre todo, es tener la confianza para levantar la mano cuando algo sale mal.
Si la gestión de riesgos no corre por las venas de toda la organización, desde el CEO hasta el pasante, no tienes una gestión; tienes un trámite.
7 Señales de que tu cultura de riesgos es débil
A veces los síntomas son silenciosos hasta que explota el incidente. Si reconoces más de dos puntos en esta lista, es momento de preocuparse:
- El riesgo es "problema del área de Riesgos": Los demás sienten que eso no va con ellos.
- Silencio administrativo: Los errores se esconden por miedo a represalias en lugar de reportarse.
- Gestión de autopsia: Se buscan culpables después del desastre, en lugar de aprender.
- El "check" anual: Los eventos se reportan una vez al año para cumplir, perdiendo toda trazabilidad.
- Mapas estáticos: Tu mapa de calor es el mismo de hace seis meses (un mapa que no se mueve, no sirve).
- Planes fantasma: Existen riesgos identificados, pero sin planes de acción asociados.
- Desconexión: Los reportes llegan por correos dispersos, imposibles de cruzar con controles o pérdidas reales.
Dato clave: Un riesgo mal gestionado o reportado tarde no solo afecta un proceso; escala, genera pérdidas económicas, sanciones y daña la reputación de toda la marca.
Los 4 Pilares para una gestión viva en 2026
La cultura no se decreta, se construye. Para que la gestión de riesgos deje de ser teórica y pase a ser operativa, necesitas estos cuatro cimientos:
1. Liderazgo (El ejemplo arrastra)
Si el riesgo no está en la agenda del Comité Directivo, no estará en la operación. La alta dirección no solo debe aprobar presupuestos, debe hablar el idioma del riesgo y priorizarlo.
2. Personas (Capacitación real)
Olvídate de la teoría aburrida. La capacitación debe ser práctica: ¿Qué decisiones tomo yo en mi día a día que exponen a la empresa? Cuando la gente entiende el impacto, el riesgo se vuelve tangible.
3. Procesos (Integración)
El riesgo no es una tarea extra; es parte de cómo hacemos las cosas. Estandarizar procesos permite identificar en qué momento exacto de la operación somos vulnerables.
4. Tecnología (El adiós al Excel)
Sin herramientas, la cultura se cae. Necesitas datos en tiempo real. Si tu equipo tarda días en consolidar un reporte en Excel, estás tomando decisiones con el retrovisor. La tecnología debe permitir vincular eventos, controles y pérdidas al instante.
El ciclo del reporte: El corazón de la cultura
Una cultura sana se mide por la calidad de sus reportes. Pero ojo, reportar no es acusar.
Debemos diferenciar entre:
- Riesgo Detectado: "Veo que una sola persona hace el cierre de caja sin supervisión". (Aún no pasa nada, pero puede pasar).
- Evento de Riesgo: "Faltó dinero en la caja". (Ya se materializó).
Para que la gente reporte, el ciclo debe cerrarse con retroalimentación. Si un empleado reporta un incidente y nunca recibe respuesta, no volverá a reportar. Debes decirle qué pasó, cómo impactó y agradecer su alerta. Eso refuerza el comportamiento positivo.
Riesgos Positivos: Cambiando el "Chip"
No todo es malo. Una cultura madura entiende que asumir ciertos riesgos trae oportunidades.
- Ejemplo: Migrar ventas a canales digitales trae riesgos de ciberseguridad, sí, pero la oportunidad de mercado supera el costo del control.
- Ejemplo Operativo: Dejar el Excel por un software en la nube asusta al principio, pero la ganancia en seguridad, trazabilidad y tiempo convierte ese riesgo en una ventaja competitiva.
Simplifica la operación con Pirani
La mayor barrera para la cultura es la fricción. Si reportar es difícil, nadie lo hará.En Pirani creemos en una gestión sin fricción:
- Accesibilidad total: Inicia sesión sin instalaciones complejas y reporta desde el celular, estés donde estés.
- Datos que hablan: Integración nativa con Power BI para que visualices tendencias, no solo filas de datos.
- Carga operativa: Reducimos hasta un 60% el trabajo manual y repetitivo.
- Menos errores: Una interfaz intuitiva reduce en un 30% los errores humanos de dedo.
- Velocidad: Mejora tu tiempo de reacción ante eventos críticos en un 40%.
- Inteligencia Artificial: Usamos IA no por moda, sino para ayudarte a segmentar listas (AML), sugerir controles y predecir escenarios.
Conclusión
En 2026, sostener una gestión de riesgos viva requiere solo dos cosas: voluntad de liderazgo y herramientas simples.
Deja de luchar contra la resistencia al cambio con argumentos teóricos; muéstrales escenarios reales y facilítales la vida con tecnología. Cuando la herramienta ayuda en lugar de estorbar, la cultura fluye sola.
icadores conductuales junto con riesgos financieros y operacionales.
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